Plan de saneamiento
Decisión del tribunal que suspende la continuación de la actividad y organiza el pago a los acreedores a lo largo de varios ejercicios, en lugar de una liquidación o una cesión.
Definición
El plan de reestructuración es la decisión mediante la cual el tribunal acuerda la continuación de la empresa y organiza la liquidación del pasivo. Interviene al final del período de observación, cuando la reestructuración es posible: la actividad continúa, el administrador permanece en su puesto, y los créditos se pagan según un escalonamiento acordado con los acreedores o fijado por el tribunal.
El plan de reestructuración se distingue del plan de cesión. En el primer caso, la empresa continúa con quienes la dirigen actualmente, y el pasivo se escalona en el tiempo. En el segundo, la actividad es asumida por un tercero y el producto de la cesión sirve para pagar a los acreedores.
La duración del plan está limitada: no puede extenderse más allá de diez años, salvo normas propias de determinadas actividades agrícolas. Cada año, el deudor debe rendir cuentas de la ejecución del plan, y el tribunal puede modificar el calendario de pagos o sustituir a un administrador si la situación lo exige.
Lo que el plan cambia para cada uno
Para el dirigente
Conserva la dirección de la empresa y recupera una gestión normal, pero bajo vigilancia durante toda la duración del plan. El incumplimiento del calendario de pagos, la ocultación de información o una nueva falta de gestión pueden provocar la resolución del plan, es decir, un retorno al procedimiento.
Para los acreedores
Cobran según el plan, con quitas y plazos que pueden ser importantes. Los créditos anteriores a la sentencia de apertura quedan sometidos al plan, y los créditos nacidos después se pagan a su vencimiento, lo que permite a la empresa seguir trabajando con sus proveedores.
Para los trabajadores
El plan de reestructuración es la buena noticia del procedimiento: los contratos de trabajo se mantienen, la actividad se conserva y la garantía de salarios sigue como apoyo durante el periodo de observación. No obstante, los planes de salvaguarda del empleo previstos durante la observación pueden haber producido ya sus efectos.
Cómo publica el BODACC el plan de reestructuración
La sentencia que aprueba el plan se publica en el BODACC, al igual que las resoluciones que lo modifican posteriormente, y también la sentencia que declara su resolución y abre, por lo general, una liquidación judicial. Esta publicación es el único medio para que un acreedor no advertido sepa que el plan entra en aplicación.
Nuestra plataforma recoge estas sentencias. Respecto de una empresa monitorizada, la lectura de las publicaciones permite reconstruir la vida del plan: aprobado, eventualmente modificado, en ocasiones incumplido y posteriormente resuelto. Es un indicador útil para un proveedor que quiere saber si la empresa paga realmente sus deudas.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay con un plan de cesión?
El plan de reestructuración mantiene viva la empresa con sus administradores, mientras que el plan de cesión vende la actividad a un adquirente. El primero escalona la deuda, el segundo la salda con el producto de la cesión y, a continuación, la sociedad de origen suele ser liquidada.
¿Qué ocurre si no se cumple el plan?
El tribunal puede declarar la resolución del plan, la mayoría de las veces a instancia del administrador concursal o de un acreedor y previo informe del juez comisario. La resolución se publica en el BODACC y la empresa pasa entonces a un nuevo procedimiento, generalmente una liquidación judicial.
¿Deben los acreedores aceptar el plan?
Se les consulta cuando se constituyen los comités de acreedores, y el tribunal aprueba después el plan teniendo en cuenta las quitas aceptadas. Cuando los comités no se constituyen o en ausencia de acuerdo, el tribunal fija él mismo los plazos y las quitas, dentro de los límites previstos por las normas.